En el mes de octubre de 2005, empecé a interesarme por las aves del género psitácidas. Al principio, mi interés estuvo centrado en los agapornis, porque me llamaron la atención por su belleza, pero al empezar a visitar las tiendas de venta de animales, me encontré con unas ninfas carolinas, que me enamoraron de inmediato. Mi interés era conseguir una pareja y elegí una supuesta pareja que nos vendieron a mi esposo y a mi.
Las compramos en tiendas diferentes para evitar que fueran hermanas y empecé a estudiar sobre estas aves por medio de las páginas de Internet. Cada que leía mas de ellas, mi interés crecía.
Son unas aves fáciles de tener y con cariño y dedicación, se van ganando nuestro cariño. Les pusimos por nombre Tuti y Fruti, a este último, le arrancaron las plumas de la cola en la tienda donde la compramos, porque trató de escaparse y volaba como loco por todo el almacén. Debido a esto, llegó a nuestra casa bastante temeroso. Empecé a dejar a diario la mano dentro de la jaula y a hablarles y silbarles alguna canción. Con el tiempo mi primer logro fue que aprendieran a comer en mi mano y al parecer el tono en el que silbo no es fácil para ellas porque la melodía que mi esposo les enseñaba, la aprendieron mas rápido y fácil. Los fines de semana, viajábamos a una pequeña cabaña que tenemos en el campo, y ellas viajaban con nosotros. Empezamos a abrirles la jaula para que salieran dentro de la casa, teniendo cuidado con las ventanas para no ir a tener un accidente fatal.
Al principio, salían dando tumbos contra las paredes y se asustaban con bastante facilidad, pero con el pasar de los días, se fueron acostumbrando a aunque Fruti, nunca fue dócil, siempre ha sido bastante nervioso, Tuti si empezó a bajar a mi mano cuando le ofrecía alpiste y así me la fui ganado poco a poco. Cada logro era muy emocionante.
Fue pasando el tiempo y empezaron a mudar las plumas y a adquirir su plumaje definitivo. Como ya había aprendido algo sobre ellas y como se diferenciaban las hembras de los machos, empecé a dudar de que fueran macho y hembra. Los machos grises comunes, adquieren el amarillo de la cara y de la cresta a medida que van madurando y las plumas de la cola, por debajo son de un color oscuro, en cambio las hembras son con la cara mas pálida y el revez de las plumas de la cola es con manchitas estriadas amarillo con gris oscuro, los machos empiezan a cantar y las hembras generalmente, solo pían, yo creía que tenía una hembra prodigio, pues cantaba muy bonito ,porque las plumas de la cola, de Tuti, seguían siendo estriadas en cambio las de Fruti, eran oscuras, pero un día nos regalaron una hembra lutina, y al ponerla en la jaula, fue amor a primera vista; y ésa fue la muestra de que Tuti no era hembra, sino macho.
A los pocos días nos llevaron otra hembra lutina, porque había puesto varios huevos y no había sacado nada, el dueño quería que ensayáramos a ver si lográbamos que sacara polluelos.
Las hembras lutinas, son de una mutación albina, tienen los ojos rojos y pierden el color gris de las plumas, sus patas y el pico son de color rosado y dicha mutación es ligada al sexo, el gen ino, es transmitido solo por los machos y las crías hembras son lutinas. Para que tengan crías lutinas, se necesita que el macho sea lutino, o porte el gen.
Separamos a los dos machos con sus hembras en jaulas separadas y les pusimos los nidos fabricados en madera y hechos de acuerdo a las medidas que habíamos leído eran las indicadas.
A los pocos dias, Fruti el mas arisco de los dos machos, empezó a entrar al nido y nos dimos cuenta que estaba apareándose con la hembra(VENUS), a los pocos días, apareció el primer huevo, la emoción de mi esposo y la mía era grande y la expectativa crecía, a los dos días apareció el segundo huevito y así sucesivamente, hasta juntar cuatro. Ellos se turnan para calentar los huevos, el macho suele calentar de día y la hembra de noche. Pasados veinte días, estábamos ansiosos por ver que pasaría y al día 22, nació el primer polluelo y al día 24, el segundo, los otros dos huevos, no nacieron pero era un triunfo que siendo la primera vez, hubieran nacido dos polluelos.
A partir de ese día, había que aumentar la comida y las verduras para que alimentaran bien a los pequeños.
Los polluelos fueron creciendo rápidamente, resultaron macho y hembra grises como el padre.
lunes, 18 de febrero de 2008
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